martes, 27 de marzo de 2007

ENFOQUE SISTÉMICO. SÍNTESIS

Dentro del pensamiento formal y científico, el enfoque analítico implica pensar en las distintas partes que conforman un evento o un fenómeno y las relaciones que éstas establecen entre sí. Pero existe también otra forma científica de estudiar los fenómenos: el enfoque sistémico. A diferencia del analítico, que desagrega las partes del objeto de estudio, este enfoque contempla la totalidad de los componentes de un sistema, centrándose fundamentalmente en las entradas y salidas de materia, en los flujos de energía y en las interrelaciones entre sus componentes.

Sin duda, uno de los ejemplos en los que más se trabaja la idea de sistema es el referido al estudio de los ecosistemas. Desde hace varios años la escuela tomó el concepto de ecosistema y lo trabaja en diversos niveles de enseñanza con diferentes alcances. Curiosamente, no siempre se aborda el concepto de ecosistema con un enfoque sistémico sino más bien analítico. En este sentido, frecuentemente los libros de texto y los docentes trabajan los ecosistemas como una imagen estática, más próxima a la idea de paisaje que a un recorte metodológico, o centran su explicación en la clasificación de los archiconocidos factores bióticos y abióticos. Y ésta es quizá la idea más fuerte que prevalece en el sentido común de los alumnos a la hora de identificar un ecosistema: un ecosistema es tal porque "tiene factores bióticos y abióticos". Nada más lejos del concepto de sistema que originalmente se pretendía enseñar.

¿Qué es un sistema?
Una de las definiciones más comunes establece que un sistema es "un conjunto de elementos en interacción" de manera tal que un ser vivo, una célula, incluso una ciudad o el motor de un automóvil pueden pensarse como sistemas. Una definición como ésta es demasiado general, sobre todo cuando trabajamos con sistemas complejos como, sin duda, lo son los ecosistemas. Por eso quizá resulte operativo establecer las características y propiedades comunes de todos los sistemas. Componentes de los sistemas.

Dos aspectos fundamentales para definir los sistemas son las características de las partes que los forman y la manera o las relaciones que establecen entre sí. Es decir, la estructura y la función.

El aspecto estructural se refiere a la disposición espacial de los componentes de un sistema, y el funcional, a la manera en la que se integran dichos componentes y que se refleja en fenómenos dependientes del tiempo tales como los cambios, flujos e intercambios energéticos.
Los principales rasgos estructurales que definen a los sistemas son los límites, los depósitos y las redes de comunicación.
  • Límites: todo sistema resulta de un recorte de la realidad elegido y deliberadamente delimitado por un investigador en función del problema que se pretende analizar. En este sentido, los sistemas no existen como tales, sino en la mente de quienes deciden estudiar una parcela de la realidad desde un enfoque sistémico. De este modo, por ejemplo, es posible estudiar a una célula como sistema, o al tejido en el cual se encuentra esa célula, o al órgano del cual forma parte ese tejido, y así se podría seguir desplazando varias veces los límites. No obstante, esto no significa que cualquier conjunto de elementos pueda ser objeto de estudio desde el punto de vista sistémico, no sólo porque para ser considerado como un sistema deben establecerse entre ellos cierto tipo de interacciones, interdependencias e intercambios de energía, materiales e información, sino también porque debe tener sentido, a la luz de determinados propósitos, que sea estudiado con un enfoque sistémico. Un mismo objeto, como por ejemplo una pecera, puede considerarse como un adorno -en cuyo caso estaremos apelando a la belleza del paisaje acuático que en ella se representa- o bien como un sistema donde se pueden analizar las entradas y salidas de materia así como las relaciones entre sus componentes y los flujos de energía.
  • Depósitos: son aquellos componentes en los cuales se almacenan materiales, energía o información. Algunos ejemplos biológicos pueden ser las grasas del organismo o los orgánulos de almidón de las células vegetales.
  • Redes de comunicación: son los elementos que permiten el intercambio de materia, energía o información entre los elementos del sistema y entre los diferentes depósitos. En el caso de que se esté estudiando un organismo animal como un sistema, los vasos sanguíneos o los haces vasculares de las plantas pueden considerarse ejemplos de redes de comunicación. Veamos en qué consisten

Flujos: se refiere a los procesos o fenómenos dependientes del tiempo, tales como las transferencias e intercambios de energía, y se expresan en cantidades por unidad de tiempo. Los flujos hacen subir o bajar el nivel de los depósitos y circulan entre las redes de comunicación. Por ejemplo, la cantidad de sangre que fluye en cada pulsación del corazón de un mamífero y que se expresa en volumen por unidad de tiempo.

Válvulas: regulan la velocidad de transferencia y pueden visualizarse como un centro de decisiones que recibe información y la transforma en acciones. Por ejemplo, la concentración de una hormona en sangre si el sistema de estudio es un animal.

Bucles de retroalimentación negativa o positiva (feedback): integran los efectos de los depósitos, de las válvulas y de los flujos; mediante su estudio es posible reconocer la regulación y la estabilidad de un sistema. Tal es el caso de una población de conejos de una pradera que agota las hierbas o recursos de los que se alimenta, limitando así el crecimiento de su población. Debido a que los recursos son limitados, entonces también se reduce la población de conejos por debajo de la capacidad de carga. Consecuentemente, se recupera también la población de hierbas y el tamaño de la población de conejos vuelve a incrementarse, alcanzando un equilibrio dinámico.

Acerca de la complejidad
Cabe destacar que no todos los sistemas son semejantes, sino que difieren en su complejidad. Sin embargo, no todas las agrupaciones de varios elementos constituyen un sistema complejo y en este sentido se afirma que un sistema es complejo si está constituido por una gran variedad de componentes que participan de las interacciones.

Intercambios con el entorno
Según los límites establecidos, entre un sistema en estudio y su entorno puede haber intercambios de materia, de energía y de información. Así, los sistemas pueden clasificarse en abiertos, cerrados y aislados. Un sistema es abierto cuando, a través de sus límites, se produce una constante interacción entre éste y su entorno, modificándose uno al otro continuamente. Por ejemplo, un ecosistema o un organismo. Por lo tanto, en todo sistema abierto hay entradas y salidas de materia, energía e información. Las entradas (inputs) resultan de la interacción del medio con el sistema. Las salidas (outputs), en cambio, dependen de la acción del sistema sobre el entorno. Si estos límites del sistema no permiten el flujo de materiales ni de energía ni de información desde y hacia el medio, nos encontramos ante un sistema aislado. En estos sistemas, todo cambio que ocurre en el interior del mismo no modifica ni altera su alrededor. Estos sistemas no existen en la práctica sino que son modelos para pensar determinadas condiciones ideales ya que no es posible delimitar un sistema cuyas fronteras impidan todo intercambio de energía.

EXTRAIDO Y ADAPTADO DE LA SECCIÓN DE EDUCACIÓN DE WEBISLAM.COM

2 comentarios:

Pierre Lagaude dijo...

El concepto de sistema viene de un biologisto de Austria, Bertalanffy, que publice, en 1950 : the general system theory. El queria ir mas lejos que la causalidad linear, para expliquar los phenomenos complicados.
Unos de los primeros geografos que utilisan este concepto general son russos. Ellos (Sotchava...) inventa el concepto de geosistemo que los geografos de todos los pais utilisan todavia.

Prof.- Emilio Molero López-Barajas dijo...

Gracias por tu aportación Pierre. Es acertada pero yo pretendía introducir este concepto más adelante, al hablar de Biogeografía. De cualquier manera bienvenida sea. Enriquece los contenidos de la asignatura.

Efectivamente el origen de este enfoque está en Bertalanffy (Teoría General de Sistemas). Con él y con los principios de la termodinámica comenzó el desarrollo de este punto de vista.

El concepto de Geosistema (Sotchava, Bertrand, Bolós,...) recoge este punto de vista e incorpora al medio natural el subsistema social, económico y cultural, que producen territorios y modelos de apropiación del espacio geográfico.

De cualquier manera los Geosistemas tienen un interés taxonómico y corológico que estudiaremos en Biogeografía. Espero que tengamos tiempo para llegar hasta estos temas.